Terapias

¿Cuándo acudir al Psicólogo?

La respuesta puede ser sencilla, acudo al psicólogo cuando estoy mal. Tradicionalmente el trabajo del psicólogo se ha relacionado con esto, tengo un problema, lo he intentado solucionar y ya no puedo más, necesito ayuda. El papel del psicólogo hasta hace poco tiempo se vinculaba con la enfermedad, ahora nuestra función se puede vincular también con la salud. ¿Qué quiere decir esto?, que pese a que es un servicio al que acudimos en última instancia, puede no ser así.

El psicólogo puede ofrecerte formas de estar en el mundo para ganar en calidad de vida y salud. Por lo tanto te animo a solicitar ayuda para una mejora desde que notes esa dificultad que te hace sentir incómodo y mal, no es necesario esperar al final, tras cientos y cientos de intentos fallidos por superar tu problema.

Terapia Online

Ansiedad, fobias y estados de ánimo

Tratamiento de la depresión

Terapia de pareja

Afectados sectas y abuso de debilidad

¿Hacer Terapia o no hacer Terapia?

Existen ideas erróneas del trabajo del psicólogo, digamos que el error principal es que actuamos como consultores que dan consejos. Normalmente cuando una persona se encuentra en una situación crítica (en el sentido de crisis), busca ayuda. Esta ayuda puede darse de dos modos. El primero, uno o varios asesoramientos puntuales distanciados en el tiempo en los que hablamos sobre el problema o malestar que tienes y puedo darte diferentes pautas para reescribirlo. A esto yo lo llamo Atención u Orientación psicológica y no es un acto terapéutico (en el sentido de terapia formal, con su evaluación, establecimiento de objetivos, técnicas, etc…)
Muy diferente es el sentido de implicación mutua de hacer Terapia Psicológica, donde existirá un compromiso por parte del terapeuta y paciente por hacer un trabajo basado en un modelo y técnicas adecuadas al diagnóstico, posterior a una evaluación. La duración de la Terapia, a mi modo de trabajar, no se puede estimar, ya que depende mucho del contexto donde la persona está ejerciendo su vida, de variables como la afrontación, evitación, motivación, valores, etc. Pero el fin de cualquier terapia debe ser siempre dotar a la persona de conocimiento y recursos necesarios para lograr el manejo independiente de sus pensamientos, emociones y su vida.